FELIZ AÑO 2012

FELIZ AÑO 2012

viernes, 14 de octubre de 2011

DEJA TU PASADO.

DEJA TU PASADO.



¿Cuántas veces hemos leído temas, escuchado predicaciones o consejos que han hablado a nuestra vida, sobre olvidar nuestro pasado?, muchas quizá, pero lastimosamente muchas veces seguimos atados a él.

¿Por qué no olvidas de una vez por todas esos episodios de vida?, se que marcaron tu vida, se que fueron cosas muy importantes quizá, o a lo mejor fue un difícil episodio que causo en ti mucho dolor, pero hoy toma de una vez la decisión.


¡Deja ya de recordar el pasado!

¿No te das cuenta que el tratar de revivir esas malas experiencias lo único que hacen es ponerte triste y melancólico?, no ayudan a nada y lejos de ayudar, te están afectando en tu vida espiritual.

“Que si no hubiera pasado”, “que si hubiera pasado”, son frases que te rondan por la mente a cada momento y que te hacen trasladarte al pasado, ese que no hizo nada por ti y que lejos de llenarte de gozo verdadero, quizá fue una de las cosas que marcaron tu vida negativamente.

Por tal razón necesitamos OLVIDARNOS DE LAS MALAS EXPERIENCIAS DEL PASADO, no puedes seguirte culpando por algo que Dios ya te perdono, no puedes seguir pensado, que cosa hubiera pasado si eso hubiera o no seguido, ahora eres una nueva persona, ya no eres el mismo de antes, Cristo te ha cambiado y aun cuando tu pensabas que no ibas a poder cambiar, hoy vez tu vida y ni si quiera crees lo que Dios ha hecho en ti, y es que nuestro Dios es un escultor de primera, sus obras son perfectas al finalizarlas.

Tu estas en ese proceso, Dios quiere dar acabados a tu vida, pero para ello necesitas desprenderte de las cosas que están obstaculizando esos acabados, tu pasado es uno de ellos. Tu sabes muy bien que Dios te perdono y decidió para ti lo mejor, ante eso: ¿Por qué culparte?, ¿Por qué martirizarte?, tranquilo (a), ¿No te das cuenta que tu vida actual es mucho mejor?, que eso sea un motivo más para sonreír y darte cuenta que ya no puedes seguir viendo hacia atrás, que tu objetivo esta adelante y por el tienes que luchar.

Amados, en este día Dios te dice: OLVIDA TU PASADO DOLOROSO, YO QUIERO HACER COSAS HERMOSAS CON VOSOTROS. Hoy es el momento, deposita ante sus pies ese pasado que no te deja tranquilo(a), recuerda que YA FUISTE PERDONADO(A). Y él dice  “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2 Corintios 5:17

¿Por qué no lavas tu rostro? Date cuenta ya no eres el mismo, hay algo diferente en ti, tus ojos brillan de una forma especial. Hoy tú eres libre.

Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. S. Juan 10:10

Así que hoy, el señor cambia tu pensamiento y tu visión, para que tu único objetivo sea hacia delante y nunca más hacia atrás. El apóstol Pablo expreso en la carta a los Filipenses 3:13b-14, “Pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.


jueves, 13 de octubre de 2011

SANANDO LAS HERIDAS

HERIDAS DEL CORAZÓN:






Ningún ser humano puede vivir con amargura porque la amargura es veneno contra el alma y el perdón acarrea la sanidad de Dios en nuestra vida.  




  • Ninguna persona puede ser un mensajero de paz llevando amargura en su corazón.
  • Un mensajero de paz, debe establecer la paz en su hogar, en su trabajo, en la iglesia, en cualquier lado donde se encuentre.
  •  La amargura, puede transformar completamente el carácter de una persona; habrá en él: Dureza, severidad, rencor y odio, y por lo tanto, no será posible que su rostro, su corazón, su alma, todo su ser, reflejen la paz de Jesucristo. En vez de ser un mensajero de paz, será un mensajero de la amargura.
  • El veneno de la amargura se manifiesta al hablar ya que el tema de conversación seran las ofensas y las heridas sufridas.
  • La amargura produce en la persona los deseos de venganza en contra de aquellos considerados como los causantes y responsables de la herida.
  • La raíz de amargura se detecta, primeramente a través de lo que la persona dice y luego, en sus actitudes y acciones. Un espíritu amargo es difícil de tolerar, a menos que uno mismo lo posea.

¿CÓMO SE ORIGINA LA AMARGURA? 


Según el diccionario, la palabra amargura significa: Aflicción, sinsabor, disgusto, pesadumbre, melancolía. Y se origina de la siguiente manera:

  • Se recibe una ofensa y no se perdona.
  • Al no perdonar, la ofensa se traduce en Ira.
  •  Posteriormente, la Ira se traduce en resentimiento.
  •  Y el resentimiento da lugar a la amargura.
  •  Sí la amargura no la eliminamos, le dará paso a la depresión.

De allí que la Biblia, como el manual de la vida, nos invita a perdonar cuando hemos recibido una ofensa.
En una ocasión, el apóstol Pedro, le preguntó a Jesús: ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aún hasta 70 veces siete (Mateo 18: 21-22) El apóstol San Pablo escribió en su epístola a los cristianos de Éfeso, lo siguiente: "Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, calumnias y toda malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo" (Efesios 4:31-32)

De acuerdo con el mandato del apóstol, el vivir la vida cristiana no consiste en observar una lista de prohibiciones, sino en cultivar virtudes positivas, desechando las negativas

En el griego, la traducción más acertada para la palabra “sean  “es: Sigan demostrando ser benignos o bondadosos. Misericordiosos, significa: De corazón tierno. Perdónense mutuamente: La única manera de perdonar es por medio del perdón Divino  que nosotros mismos hemos recibido ya de Cristo.

RECUERDA, sí hemos recibido el perdón, también debemos darlo a los que nos ofenden


lunes, 10 de octubre de 2011

¿SABES CUANTO VALES?

EL ANILLO




"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?".

El maestro sin mirarlo, le dijo:

Cuanto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después. .. Y haciendo una pausa agregó:

Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

Encantado, maestro titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado, y sus necesidades postergadas.

Bien asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó; toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él, la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta  y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.

 En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.

Cuanto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro, podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

Entró en la habitación. Maestro dijo lo siento, no pude conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

Qué importante lo que dijiste, joven amigo contestó sonriente el maestro Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregunta cuánto te da por él, pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

58 MONEDAS!!!!!!!!!!!!!!!!! Exclamó el joven, si replicó el joyero  yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.

Siéntate dijo el maestro después de escucharlo. Tú eres como este anillo: Una joya valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño.

  Tal vez el ser humano jamás te dará el valor que mereces, o el que tu quisieras escuchar por ellos, pero hoy te digo no te frustres, ni te desanimes, existe alguien que como el joyero sabe reconocer el valor real de cada joya. Y ese ser es Dios quien estuvo dispuesto a pagar por tu vida, con su único hijo, derramando así hasta la última gota de su sangre en la cruz.

Así que cuando alguien quiera desvalorizarte no le creas ya que tu valor es incalculable.

Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 1 Corintios 6:20