FELIZ AÑO 2012

FELIZ AÑO 2012

jueves, 19 de enero de 2012

RENOVANDO NUESTRO SER, PARA LA VICTORIA

Renovando nuestro ser, para la victoria.



Efesios 4:22-23 es un pasaje muy alentador en las Escrituras. Dice: Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; [una actitud fresca y espiritual] (NVA).

En otras palabras, usted puede superar cualquier situación negativa o dolor del pasado con tan solo ponerse de acuerdo con Dios y decirle: “Sí, esto ocurrió en mi vida. Pero tú estás de mi lado y sé que tienes un buen plan para mí. ”




De hecho, con la ayuda de Dios, usted puede hacer cualquier cosa dentro de Su voluntad para usted. Pero para poder tener determinación divina tenemos que obtener resultados, tenemos que estar bajo la dirección del Espíritu Santo, y tenemos que tener una visión.

Tiene que Tener Una Visión.

Los israelitas se quedaron en el desierto cuarenta años porque no podían ver la visión de Dios para sus vidas. Todo lo que pensaban se basaba en la misma forma en que lo hacían en el pasado. De hecho, fueron con Moisés a quejarse porque querían volver a Egipto y volver a una vida de esclavitud, porque eso era lo único que conocían. Pero Dios quería que ellos tuvieran una nueva visión, la de una tierra donde fluye leche y miel.
Si desea ver que suceda un cambio en su vida, tiene que tener una visión que vaya más allá de lo que ya ha visto y experimentado. Y un buen lugar para comenzar es en las promesas que están en la Palabra de Dios. Hay miles de ellas, y usted puede reclamar para sí mismo cada una de ellas.

Tenemos que aprender a animarnos a nosotros mismos con la Palabra. Eso fue lo que hizo David en el Salmo 27:13-14. Incluso en medio de sus problemas, dijo, ” Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad del SEÑOR en esta tierra de los vivientes. Pon tu esperanza en el SEÑOR; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el SEÑOR!”(NVI).

¡Deténgase! No Contemple Más Su Pasado
Nuestra esperanza no debe basarse en lo que podemos ver o lo que está en nuestro pasado. Nuestra esperanza debe basarse en la Palabra de Dios y en sus promesas para nuestra vida.
Isaías 43:18-19 dice: ” «Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados”(NVI).

Dios siempre está haciendo algo nuevo. Tenemos que usar nuestro don de discernimiento espiritual para seguir Su plan y dejar de seguir nuestros propios pensamientos y sentimientos. Mire por encima su circunstancia pero mantenga fija su vista en Jesús. Él es el autor y consumador de nuestra fe.
Sus Circunstancias no Pueden Mantenerlo Decaído

Abram tenía que tomar una decisión en Génesis 13. Usted ve, él y Lot se habían vuelto tan ricos que entre ellos dos, tenían tanto que el ganado era demasiado para poder alimentarlos de la tierra. Entonces Abraham le dijo a Lot: “Vamos a dividir. Dejaré que escojas primero el pedazo de tierra que quieras”. “Bueno, Lot escogió la mejor parte del valle del Jordán solamente para él. Abraham pudo haberse puesto bastante enojado por eso, pero sabía que si mantenía una buena actitud, Dios lo bendeciría. ¡Vamos a ver qué paso!

Los versículos 14-15 dicen así: “Después de que Lot se separó de Abram, el SEÑOR le dijo: «Abram, levanta la vista desde el lugar donde estás, y mira hacia el norte y hacia el sur, hacia el este y hacia el oeste. Yo te daré a ti y a tu descendencia, para siempre, toda la tierra que abarca tu mirada”(NVI).

¡Hable de la visión!
¿Sabe qué? Dios le dará todo lo que pueda ver siempre y cuando que sea bíblico. Si tan solo dejara de pensar en todo lo que ha perdido, todo lo que no es, por todo lo que ha tenido que renunciar, la forma en que ha sido tratado en el pasado, y fija su mente en la visión que tiene El para su futuro, Dios le llevará a su tierra prometida. Pero primero, tiene que dejar a un lado lo que quedo atrás, cambia tu pensamiento del pasado y renuévalo por el de Dios para tu vida, no lo olvides él quiere darte siempre lo mejor.

"Señor, tú nos has sido refugioDe generación en generación." Salmos 90:1


sábado, 26 de noviembre de 2011

LUCHA POR LO QUE ES TUYO.

Lucha por lo que Dios te dio.




Siempre que Dios nos visita y nos da un milagro, o nos derrama su Espíritu, o comienza en nosotros un fresco avivamiento, el enemigo al enterarse de que Dios nos bendijo, vendrá y tratará de robar y destruir lo que el Señor nos ha dado. La Palabra de Dios claramente lo dice que el diablo vino a matar, robar y destruir. ¿Por qué razón Jesús nos advierte de las artimañas del ladrón, si no es para alertarnos a que anticipemos y a sobreponernos al ataque del enemigo? Todo cristiano verdadero debe saber lo que significa ponerse la armadura de Dios. Todos nosotros debemos conocer el poder que tenemos en la sangre y en el nombre de Jesucristo. Aun conociendo esto, los hijos de Dios no estamos exentos de experimentar los ataques del enemigo. Como resultado de esto muchos sabemos lo que es la muerte de una visión o la tardanza de la llegada de una promesa o petición. (Daniel)




2 Reyes 4:8-37

Una mujer en los días del profeta Eliseo vivió esta desagradable experiencia. Pero por haberse preparado con cuidado pudo enfrentar el ataque del enemigo, recobrando lo que el ladrón le quitó. La clave es que ella de antemano se preparó al construirle primero una morada a Dios. El ejemplo que esta mujer nos da es una clave para que nosotros hagamos arreglos, no solo para mantener la presencia de Dios en nosotros, sino para que también sepamos qué hacer cuando el enemigo venga a matar o robar la bendición que Dios tiene separada para nosotros.

Esta mujer estaba muy bien en cuanto a dinero y posición en la sociedad. La Biblia la describe como una mujer “importante.” Esta mujer entendió que el hombre que pasaba por su hogar regularmente, era un profeta de Dios. Y cada vez que Eliseo pasaba por allí, de manera insistente lo invitaba a cenar en su hogar. Después de la primera visita de Eliseo, ella sin perder tiempo, y al conocer que verdaderamente Dios hablaba por Elíseo, ella de inmediato acordó con su esposo para hacerle un aposento al profeta. Rápido llegaron los carpinteros para hacer la nueva habitación, ya terminada la construcción se compraron los muebles de la habitación. Esta mujer no quería que Eliseo solo la visitara, sino que ella deseaba que el morara en su hogar. Para ella no había esfuerzo muy grande o costo muy alto para que el hombre que representaba a Dios en aquellos días, se hospedara en su hogar. Ella sabiamente había entendido que tener la presencia de alguien que representaba a Dios en la tierra, era la mejor de las riquezas. Cuando Eliseo volvió a pasar por su hogar, ella le mostró el aposento que le había construido y amueblado. Eliseo aceptó la hospitalidad de esta mujer, y lo próximo que esta mujer supo era que el que había sido bendecido con un lugar para reposar, le informaba que estaba preparado para bendecirla a ella. (Las cosas trabajan de esta manera en el reino de Dios, El nos dice “busquen primero, antes que nada, el reino de Dios y su justicia, y lo demás será añadido,” pero a veces somos lentos para entender este concepto.)

Esta mujer tenía suficiente discernimiento para comprender la unción que Dios había depositado en Eliseo. Tuvo la sabiduría suficiente para desear más que una simple visitación y tuvo más que suficiente determinación para poner por obra su plan de entretener a la presencia profética de Eliseo. Pero… ella no estaba preparada, para el nivel de bendición y el gozo inexplicable que estaba a punto de recibir por su amabilidad y hospitalidad hacia el hombre de Dios. Eliseo le dijo a su siervo Giezi que viera a ver qué podía hacer a favor de esta mujer. Esta mujer no tenía interés en los favores de hombres terrenales, y tampoco con el gobierno de su ciudad esta mujer carecía de algo que solo Dios podía darle: un hijo en su edad avanzada, a quien dejarle su herencia, aunque su marido era viejo. Eliseo le dijo a Giezi que llamara a la mujer al aposento que ella le había preparado. Eliseo no podía hacer nada por ella en el gobierno terrenal, pero sí podía ofrecer su intercesión en la corte de los cielos. (Leer 2 Reyes 4: 15-17)

¿Hemos apartado un lugar para Jesús? ¿Considerarías remodelar tu hogar para acomodar a Dios? ¿Y por qué no? ¡A caso El no remodeló su casa derribando la pared de separación que estaba en el medio para acomodarnos a nosotros! Ef. 2:14 – Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación. Tenemos que hacer lugar para El si es que queremos que sus visitas se conviertan en moradas. ¿Cuántas veces El no nos ha visitado, para encontrar que no hay un lugar de alabanza en el cual El pudiera recostarse? ¿No había una almohada suave de adoración en la cual él pudiera descansar su cabeza? Su palabra dice que las zorras tienen cuevas y las aves sus nidos. ¿Hemos apartado un lugar para Jesús?

La mujer de Sunem estaba por descubrir otro beneficio al hacer lugar para Dios. Cuando el día de la prueba y la tribulación llegaron, la habitación que ella había preparado de antemano, para Su santa visitación, se transformaría en habitación de grande intercesión. La cama que ella preparó para que el profeta descansara se cambiaría en una cama de esperanza y liberación donde ella pondría el problema más grande de toda su vida. ¡Es verdad, podemos preparar la cama, pero hay que tener cuidado, pues no sabemos si en el momento de la prueba, tal vez tengamos que acostarnos en ella! Muchos años más tarde, el hijo de la promesa y de la oración de esta mujer cayó con una enfermedad de muerte.

Le pregunto, ¿se ha muerto aquella promesa que Dios te hizo un día? ¿A dónde se ha ido la esperanza del milagro que tanto anhela tu corazón? ¿Estará en un estado moribundo? ¿Estará enterrada en una tumba cubierta de situaciones adversas? ¿Has visto y vivido en carne propia como los hijos que Dios te dio corren al pecado, a la rebelión, o conviven con malas amistades, mientras tu corazoncito se rompe de nuevo en mil pedazos otra vez?

Es tiempo de recostar lo quebrado y lo que crees que ha muerto, en la habitación de adoración en el lugar de alabanza que hemos preparado para El. Las respuestas a las oraciones, a las peticiones, a las visiones que hemos abrigado en nuestro corazón no tienen su final hasta que Dios diga: Ya no ores más por esto o por aquella persona. Cuando Dios desechó a Saúl le dijo al sacerdote Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado? Mientras aún Dios no deseche a nuestros seres queridos y nos conceda tiempo, y tengamos vida y nos quede un hilo fino de esperanza, es necesario que continuemos esperando e insistiendo en conseguir la respuesta a nuestra oración.

El niño muere repentinamente. El hijo producto de promesa, de oración y amorosamente concebido fue arrebatado súbitamente. Esta mujer no le reclama o culpa a Dios. Cierra sus labios ante esta grande aflicción. Tal vez estaría enterada de la resurrección del hijo de la viuda de Sarepta, y de que el espíritu de Elías se posaba sobre Eliseo, y tenía tanta confianza en la bondad de Dios, que estaba presta a creer que quien tan súbitamente le había arrebatado lo que milagrosamente le había dado, también podía devolverle lo que ahora le habían quitado. Con esta fe, y sin perder tiempo explicándole a su marido la razón por la cual iba en busca de Eliseo, prepara a su hijo, no para enterrarlo, sino para que sea resucitado, pues lo pone sobre la cama del varón de Dios, con la esperanza de que el Dios de Eliseo obre el milagro que ella sabe que es fácil para El hacerlo. Esta madre no fue a los líderes de la ciudad buscando socorro para su angustia. Ella corrió y cayó de rodillas y le recordó a Dios las promesas que El le había hecho a ella. Dios escuchó su súplica y envió al profeta Eliseo con una respuesta sobrenatural. (Leer 2 Reyes 4:32-37)

¿Hemos preparado un lugar de antemano para Jesús cosa de que cuando llegue el día de la prueba le recordemos la promesa de su ayuda? Es necesario que comencemos a preparar un lugar donde El pueda morar, antes de que El venga con una bendición a nuestras vidas. Tenemos que estar preparados para que el enemigo no nos robe las riquezas de las bendiciones del cielo. Construyamos el aposento, y comencemos a amueblarlo con nuestra hambre, nuestra sed, nuestra alabanza y adoración. Digámonos a nosotros mismos, “Yo tengo la promesa de Su Palabra. “Bienaventurado son los pobres en espíritu. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.” Dígale a Dios: “la próxima vez que vengas a visitarme voy a estar preparada para ti. Agradezco lo que has hecho Señor, pero quiero ver lo que vas a hacer. No solo deseo tu visita, más bien anheló que tú mores en mí.” Por fe les digo que pronto escucharemos a Dios decirnos, como le dijo Eliseo a la mujer de Sunem: Toma tu hijo, toma tu hija, toma tu esposo, toma tu esposa. Ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó en tierra (para adorar y agradecer a Dios por el milagro) y con gozo tomó a su hijo, y salió para su hogar.

"Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó". Romanos 8:37



miércoles, 23 de noviembre de 2011

COMO LOGRAR TUS SUEÑOS

“SOÑAR, SIN ACCIONAR ES SOLO SOÑAR”.


Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? SAN JUAN 6:28


Algunos de nosotros somos soñadores de primera, anhelamos hacer tantas cosas que el disco duro de nuestro cerebro se queda full de tantos sueños que quisiéramos realizar, y la verdad soñar no es malo, es mas José era un soñador que vio cumplido cada uno de sus sueños.

Hay quienes pasan el día hablando de querer hacer muchas cosas, otros pasan la vida soñando que un día estarán en un lugar haciendo grandes cosas, que tendrán esto y aquello, etc. Y está bien que sueñes en grande y que tengas anhelos maravillosos, sobre todo de servir a Dios, pero ¿Qué pasa cuando tu sueño solo se queda en UN SUEÑO y no haces nada para cumplirlo?, definitivamente caes en el error de solo Soñar, pero nunca ACCIONAR.

Es por esa razón que he dedicado este tema a todos aquellos que en momento determinado han tenido sueños maravillosos y que por razones de la vida o de tus propias decisiones han quedado solo en Sueños y hasta ahora no has accionado para cumplirlos.

DIOS ES EL DADOR DE LOS SUEÑOS.

Cuando Dios te da un sueño de cumplir determinada meta es porque El te ayudara a cumplirlo. Pero en todo esto hay una clave y si eres cuidadoso notaras que dije: “El te ayudara a Cumplirlo”, y no dije: “El solo te lo cumplirá”. Cuando hablo de ayudarte a cumplir tus sueños, me refiero a que es necesario que pongas tu parte, para que Dios ponga la suya, no puedes soñar y quedarte cómodamente acostado esperando a que ese sueño se cumpla en tu vida, Dios no respalda a los perezosos, Dios anhela que tu ACCIONES y no tan solo sueñes.

Sin lugar a dudas cuando es Dios quien pone los sueños en tu vida, El te respaldara a cumplirlos, pero cuando es un sueño totalmente humano es vano, es como un relámpago, que aparece por un momento y desaparece. Es ahí en donde las emociones aparecen y se anteponen al sentir del Espíritu de Dios. Cuando un sueño es una simple emoción, desaparecerá, pero cuando es puesto por Dios prevalecerá hasta cumplirse.

¿QUÉ ESTAS HACIENDO PARA CUMPLIR TU SUEÑO?

Esa pregunta es la que quiero hacerte en este momento: ¿Qué estás haciendo para cumplir tu sueño?, posiblemente la respuesta más común seria: nada o a lo mejor algunos con un tinte más espiritual dirían aunque no fuera cierto: “estoy orando”.
La verdadera respuesta solo la tienes tu, pues el único que sabe si estas accionando para cumplir tu sueño o simplemente no estás haciendo nada, eres tú mismo.
Joven Dios te ha llamado a grandes cosas, tú corta edad o tu juventud no es obstáculo para cumplir cualquier clase de sueño. Dios no mide las respuestas por edades, tú tienes el mismo valor que una persona mucho mayor que tu, Dios no tiene como requisito para cumplir tu sueño ser mayor de 33 años, en pocas palabras es hora que creas lo que Dios puede hacer en ti.

Algunos obstáculos que te evitan el accionar para cumplir tus sueños son:

1. El creer que eres muy joven para ser usado por Dios. ¿Quién te dijo que Dios solo usa a los viejos?, David era un jovencito cuando Dios lo usaba en gran manera, Timoteo era un joven con autoridad de parte de Dios en su Ministerio, la edad nunca será obstáculo para poder cumplir tus sueños.

2. El pensar que algún día Dios te usara, menos hoy. La falta de Fe es el enemigo número uno del Cristiano, si tú no tienes fe en lo que Dios puede y quiere hacer en tu vida, creo que jamás veras tu sueño cumplido.

3. Los comentarios negativos, habrán comentarios que querrán desanimarte de cumplir tus sueños, pero cuando realmente comprendes el propósito de Dios para tu vida no habrá comentario que te detenga.

ASPECTOS IMPORTANTES EN LA CONSECUCIÓN DE SUEÑOS.

El cumplir tus sueños no se basa en estar acostando esperando que algún día se haga realidad, no es sentarte a esperar que Dios aparezca entre las nubes y te conceda los deseos que quieras. Más allá de eso se trata de ACCIONAR, la palabra clave en el Evangelio es ACCIONAR, pues de otra manera los frutos no se verán, la teoría es buena para alimentarnos, pero la práctica es lo que más cuenta en la vida cristiana. Jesús no uso solo la teoría, sino que el mismo practico lo que predicaba.

Algunos aspectos sencillos pero importantes para el logro de tus sueños son los siguientes:

• Creer en lo que Dios puede hacer en tu vida. Mientras no tengas Fe de lo que Dios pueda hacer en tu vida no veras resultados. Muchas veces no imaginamos lo que Dios es capaz de hacer en una vida, pero cuando creemos y nos disponemos, es ahí en donde El entra en escena y hace de ti un instrumento más que útil y en especial para la obra de Dios. Creo que una de las cosas que más detienen a los jóvenes en el logro de sus sueños es el menospreciarse a sí mismos, pero en el sentido de no creerte capaz de realizar algo, la verdad es que ninguno de nosotros somos capaces de cumplir grandes cosas en nuestras propias capacidades, pero con Dios a nuestro lado somos más que vencedores, pues si El te llama, El te capacita, y si El te capacita, El te respalda.

• Mantener una vida constante en comunión. Tus sueños no se cumplirán así por así, tienes que mantener una vida constante de oración, lectura de la Palabra de Dios, de servicio en tu congregación, etc. Si tu no buscas el rostro de Dios entonces difícilmente el te guiara a cumplir tus sueños, la Palabra de Dios es la mejor guía, y que mejor forma de seguir esa guía que leyéndola. En este mismo punto entra el guardar tu testimonio, pues si mantienes una constante comunión con Dios tu testimonio hablara de esa relación personal que llevas con el Señor. El testimonio es importante para que se puedan abrir puertas, es por eso que un consejo sabio seria: Guarda tu testimonio siempre.

• Nunca desmayes. Por más que veas lejos ese sueño, no desmayes, por muchos comentarios negativos que puedan venir, no tires la toalla. Joven es necesario que pasemos por situaciones difíciles, pues estas ayudaran a tu crecimiento y madurez espiritual.

• ACCIONA. Nunca podrás ver tu sueño cumplido si no accionas, accionar es sinónimo de: trabajar, servir, ayudar, movilizarte, buscar; sin importar cual sea tu anhelo. Si tu sueño es predicar en estadios llenos, comienza predicando en tu casa, en tu cuadra, en tu colonia, en tu ciudad, pues de esta manera estas preparándote para cumplir tu sueño que es el de predicar en estadios. Si tu sueño es tocar o cantar en conciertos, entonces comienza con aprender a cantar, aprender a tocar, cantar o tocar en tu grupo familiar, cantar o tocar en tu Iglesia y así sucesivamente Dios te irá abriendo puertas para que un día des conciertos que Ministraran muchas vidas. Si tu sueño es ser Misionero, entonces prepárate académicamente, Ministerialmente, comienza haciendo Misiones en tu colonia, en tu ciudad, apoyando en oración o económicamente a las misiones, hay muchas formas de hacer Misiones y poco a poco si es tu llamado Dios te abrirá las puertas para que vayas y prediques el evangelio en otras partes del mundo.

ACCIONA, ACCIONA Y ACCIONA.

Los sueños requieren de personas dispuestas a accionar, personas que no estén conformes en sus casas mientras muchos se pierden, personas que crean en lo que Dios puede hacer en sus vidas, personas que no se detengan por comentarios o críticas destructivas, personas que estén dispuestas a sudar la camiseta del evangelio para poner el Nombre de Jesús en ALTO.

¿Estas dispuesto a ser una de esas personas?, ó ¿Seguirás permitiendo que el acomodo haga de ti un cristiano mediocre?, es hora de levantarnos y conquistar las tierras que Dios nos prometió, no es momento de perder el tiempo en discusiones o en tantas cosas más, no es momento de perder el tiempo en andar satisfaciendo los deseos de la carne, es momento de ver con los ojos espirituales y entender que es EL TIEMPO DE DIOS.



¡¡¡¡¡JOVEN ES HORA DE ACCIONAR Y NO SOLO SOÑAR!!!!!





sábado, 19 de noviembre de 2011

¿QUÉ HAGO ANTE LA DESILUSIÓN?.

¿Qué hago ante la desilusión?.


“David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel frente a mí y se levantó David y partió de Baala de Judá con todo el pueblo que tenía consigo para pasar de allí el arca de Dios sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos que mora entre los querubines. Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo y lo llevaron a la casa de Abinadad que estaba en el collado. Y Uza, hijo de Abinadad, estaba en un carro nuevo y cuando lo llevaban a la casa de Abinadad, que estaba en el collado con el arca de Dios, ahí iba delante del arca. Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera, de haya, con harpas, salterios, panderos, flautas y címbalos. Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios y la sostuvo porque los bueyes tropezaban. Y el furor de Jehová se encendió contra Uza y lo hirió ahí Dios por aquella temeridad y cayó ahí muerto junto al arca de Dios. Y temiendo David a Jehová aquel día dijo, cómo ha de venir a mí el arca de Jehová? De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David y la hizo llevar David a casa de Obed Edom Geteo. Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed Edom Geteo tres meses y bendijo Jehová a Obed Edom Geteo y a toda su casa….” 2 de Samuel 6:1-11

El día era un día muy especial, habían reunidas todas las tribus. Estaban representantes de todas las familias, el arca de Dios estaba siendo trasladada, se estaba restaurando la adoración a Dios después de 20 años. Y de repente, algo inesperado sucedió: Uza toca el arca porque se iba a caer porque los bueyes tropezaban y queda fulminado.

Imaginémonos por un momento el cuadro, vamos a ver cómo la desilusión, porque sucedió algo que no se esperaba. Y es que la desilusión es algo que puede venir a nuestra vida en un determinado momento. Viene cuando las cosas no son como nosotros las hemos esperado, cuando hay una diferencia en lo que yo espero y la realidad. Hay un vacío en lo que yo deseo y creo que va a suceder y lo que está sucediendo.

En la desilusión, la realidad siempre está por debajo de lo que yo he esperado. La desilusión puede venir a nuestra vida a través de situaciones, personas o sucesos. En la Biblia leemos cuando David estaba desilusionado por la traición de un amigo. En el salmo 55 vemos que David tenía dolor en el corazón, lo había traicionado no su enemigo, porque eso lo hubiera él podido soportar. No era un desconocido, si él hubiera desconocido su traidor él hubiera podido huir, pero quien lo había traicionado era quien caminaba con él en la casa del Señor, con quien compartía dulces sueños en la casa del Señor.

Y es que cuando hay desilusión en nuestras vidas hay dolor profundo en el corazón. Y por qué sucede la desilusión? La base de la desilusión, la plataforma de la desilusión son las expectativas que ponemos en las cosas. Las cosas que nosotros suponemos son expectativas basadas en suposiciones. Yo supongo que, yo supongo que va a pasar tal cosa.

Ahora, esas suposiciones tienen una base más profunda y nacen de los deseos insatisfechos que nosotros tenemos, vienen de necesidades que todavía hay en nosotros, necesidades que pueden ser económicas o emocionales, necesidades que aún no están siendo satisfechas totalmente por Dios, que no hemos dejado que Dios entre totalmente en esas áreas y venimos caminando en carencias emocionales.

Cuando se producen la desilusión en nuestras vidas el carácter de la persona desilusionada cambia. A veces las desilusiones son pequeñas pero se juntan, se van juntando y hacen algo grande en nuestra vida.

La mujer samaritana era una mujer que venía caminando de varias desilusiones, con cada marido que ella había tenido desilusiones, pero cuando ella tiene un encuentro verdadero con el Señor Jesucristo, ella deja el cántaro y se va a hablar de Jesús. Ella deja el cántaro de todas las desilusiones y se va a hablar de Jesús. Ella va a hacer lo que tiene que hacer.

También tenemos en la Biblia cuando Josué después de haber tenido éxito en la batalla de Jericó, él vio cómo los muros de Jericó cayeron de una manera milagrosa, pero después tuvo un fracaso, una desilusión con la batalla de Hai. Él mandó a personas de su ejército que vieran como era el ejército de Hai, regresaron y le dijeron que no eran muchos y que con pocos que él enviara podía ganar la batalla. Pero no fue así. Él envió a unas personas y el ejército de Hai resultó que no era un ejército pequeño, era un ejército grande. Y cuando venían saliendo de la ciudad, bajando, los derrotaron. Y dice la palabra que su corazón desmayó como el agua, lo que ellos esperaban no sucedió. Josué 7:2-5

Y cuando eso pasa en nuestras vidas nuestro corazón desmaya como el agua y hay desilusiones que quieren detenernos. Satanás las usa para detenernos de aquello que quiere que haga. Muchas veces las trae a nuestra vida después de una victoria o antes de que nosotros tengamos una victoria. Él lo que quiere es impedir que nosotros hagamos para Dios lo que tenemos que hacer.

Pero Josué lo que hizo es que dobló sus rodillas, puso su rostro en tierra, clamó a Dios, le preguntó qué había pasado pero le pidió dirección de qué tenía que hacer. No se quedó en la desilusión. No se quedó haciendo las preguntas que nosotros muchas veces le hacemos a Dios. Por qué a mí? Qué fue lo que pasó? Si yo no me hubiera entregado tanto a esa persona, si yo no hubiera trabajado tanto en ese ministerio, si no hubiera entrado a un paso más en tu servicio, y nos quedamos cuestionando las cosas.

Tenemos que tener cuidado que la desilusión no transforme nuestro carácter. La persona desilusionada tiene muchos temores, la mayoría de ellos infundados.

Elías era un hombre que había visto la gloria de Dios de una manera inmensa y después de haber visto la gloria de Dios, de ver como descendía la lluvia, cómo el fuego había caído, cómo él había confrontado a otros profetas, cómo Dios le había respondido, en comparación de otros dioses, que no habían respondido los dioses paganos, Elías después de ese gran triunfo se encuentra atemorizado. Y Elías estando atemorizado le pide a Dios que le quite la vida. Elías realmente no sabía qué estaba pidiendo, él tenía por un lado temor de que Jezabel lo matara y por otro lado pedía que Dios le quitara la vida.

Y es que en la desilusión estamos perplejos, no sabemos qué es lo que queremos. Y empezamos a pedir cosas que no son la voluntad de Dios. Dios tenía otra cosa totalmente para él, él no iba a ser enterrado, él iba a ser arrebatado.

Y cuando tu y yo estamos en la desilusión no podemos ver las grandes cosas que Dios tiene adelante para nosotros, no podemos ver que la desilusión es un momento pero lo que Dios tiene adelante es grande porque los planes de él son planes de bien y no de mal para darnos (inaudible) que esperamos.

En la desilusión decidimos qué hacer, decidimos que hasta aquí llegamos, y en una desilusión tomamos decisiones equivocados, dejamos lugares, dejamos personas, dejamos iglesias y así no nos damos cuenta que estamos cortando el plan de Dios de lo que quiere hacer con nosotros en ese lugar, con esa persona y en esa situación. Nunca debemos movernos de un lugar, de una iglesia por una desilusión.

Cuando tenemos una desilusión creemos que no hemos progresado, creemos que estamos estancados, pero Dios es un Dios que nunca nos deja estancados. Dios es un Dios que trabaja día con día, todos los días en nuestra vida aunque nosotros no lo veamos por fuera, él está trabajando por dentro para que en un determinado momento lo que Dios ha trabajado por dentro nosotros lo podamos ver afuera. Y este es el momento en el que Dios ha trabajado en tu vida para que ahora tus empieces a dar todo lo que tienes a los que vienen aquí afuera. Este es tu momento. Este es el momento de poner tu privilegio. Este es el momento que Dios tiene para ti.

En la desilusión no vemos que lo mejor de Dios está por venir. Tú tienes que creer que lo mejor de tu vida está por venir. Tú tienes que creer que los años que faltan para tu vida son los mejores años, no importa la edad que tengas. No importa dónde te encuentres ahora. Lo mejor de tu vida está por venir.

Cuando Elías estaba desilusionado Dios no le dice que se quede ahí estancado en la desilusión, él trata de darle muchas excusas, le dice que está escondido en la cueva porque ha sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos porque los hijos de Israel han dejado su pacto, han derribado los altares, y han matado a espada a los profetas. Y él entra en auto lástima porque le dice que solito él queda y lo buscan para quitarle la vida.

Cuando estamos en desilusión entramos en auto lástima, pero Dios no quiere nuestra auto lástima, Dios quiere que sigamos adelante a cumplir el plan que tiene para nosotros. Dios quiere que el propósito para nuestra vida suceda.

Los resultados de la desilusión pueden ser devastadores, si tú y yo los dejamos. Pero no es la desilusión en sí lo que nos abate, es lo que nosotros pensamos de la desilusión. Tenemos que tener una mente renovada, una mente controlada que nuestros diálogos internos, o sea, todas esas conversaciones que tenemos adentro, puedan ser controladas por el espíritu. Es básico y esencial que nosotros tengamos el manejo de los diálogos internos producto de patrones que han venido de antes. Si no entendemos esto el resultado de la desilusión es detenernos en la obra de Dios.

Un escritor muy famoso, Charles Dickinson, escribió varios cuentos, uno de esos nos muestra esto con exageración. Una joven quedó plantada en el momento de su boda. Esta joven se quedó vestida de novia, se encerró en un cuarto, cerró las ventanas, y quedó ahí toda su vida. Nosotros no hacemos esto físicamente pero lo hacemos emocionalmente. Cerramos nuestro corazón a las personas y cerramos nuestro corazón a Dios.

En el fondo tenemos un resentimiento y un pleito con Dios. Dios no ha cumplido las expectativas nuestras. Dios a veces se mueve de diferente manera a como nosotros queremos. Pero usted y yo tenemos que tener la seguridad que la forma en que Dios hace las cosas es una forma mejor que la nuestra. Tenemos que tener la seguridad que los planes de Dios son mejores que los nuestros. Su palabra dice que los planes de Dios son planes de bien y no de mal para darnos el fin que nosotros esperamos. Usted y yo estamos en las manos de Dios bajo los planes de Dios. Y usted es parte de esos planes y nada va a detener que usted haga lo que tiene que hacer.

Cómo entonces tenemos que vencer a la desilusión? Cuando viene la desilusión lo primero que tenemos que hacer es llorar, llore todo lo que quiera. Si quiere pasar días llorando, llore. Llore hasta el cansancio. Lo que no puede hacer es quedarse llorando toda una vida. Usted decide cuándo deja de llorar y cuándo empieza a caminar con Dios.

En Primera de Samuel 16:1 dice así: “… Dijo Jehová a Samuel, hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo ya desechado para que no sea rey sobre Israel. Llena tu cuerno de aceite y ven. Te enviaré a Isaí de Belén porque de sus hijos me he provisto de rey…”

Dios hoy te dice, llena tu cuerno de aceite y ve a donde yo te estoy enviando. No es momento de seguir llorando, es momento de detener las lágrimas y es momento de seguir adelante. No importa quién te desilusionó. No importa si fue tu pareja, no importa si fueron tus hijos, no importa si fueron los líderes, tú tienes que seguir con el único que nunca te va a desilusionar, nuestro Dios.

Lo segundo que tú tienes que hacer, rendir tu desilusión a los pies de Dios. Deja, como la mujer samaritana, el cántaro a los pies de Jesús. Ese cántaro lleno de cosas que a veces tenemos que nos detienen en la obra de Dios. La mujer samaritana no sabía mucho pero tenía un corazón de servicio y el encuentro que ella había tenido con Dios quería que todos lo tuvieran.

Lo otro que tienes que hacer es esperar en Dios por lo que viene. David agarró el arca y la puso en la casa de Obed Edom Geteo y esperó ahí el tiempo de Dios. Cuando le dijeron que la casa de Obed Edom Geteo……, cuando le avisaron que ya era el tiempo de Dios él tomó el arca y la trasladó. Pero él hizo lo que tenía que hacer, como Dios estableció, no como nosotros queramos, si no como la manda en su palabra. No se quedó detenido en la desilusión.

Cual quiera que se tu desilusión, como se llame, es momento de dejarla y seguir la obra que Dios te encomendó, es momento de ser feliz, pues Jesucristo vino para darte vida en abundancia.


“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Isaías 41:10


lunes, 24 de octubre de 2011

CUANDO LOS PROBLEMAS LLEGAN.

DIOS NUNCA TE DEJA.



Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Josué 1:9

Hoy vamos a hacer referencia a las dificultades o problemas que vienen a la vida de un cristiano que pueden golpearnos duramente si no estamos preparados. Tenemos que aprender a movernos en situaciones difíciles. Es por eso que vamos a tomar como ejemplo al profeta Elías(1 Reyes 19:1-18 ), que como bien sabemos fue un hombre usado enormemente por Dios. Es un ejemplo de alguien que confrontó al pueblo de Israel a que se volviera a Dios, tenía la fe para atar los cielos y detener la lluvia, sin embargo, en un momento de crisis cayó en un pozo depresivo viviendo en temor y desánimo al extremo.

Es más, llegó a preferir la muerte. Y es por eso que justamente el apóstol Santiago al ponerlo como un ejemplo de fe, dice que Elías era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, era un hombre como nosotros.

Elías estaba sumido en un momento personal difícil, en un pozo depresivo, tirado debajo de un arbusto en el desierto queriendo morirse; era el mismo hombre que no había tenido miedo de presentarse a confrontar al rey Acab, ni a los 450 profetas de Baal, inclusive al mismo pueblo de Israel. Elías venía de experimentar en su propia vida el respaldo de Dios, al caer fuego y consumir el altar, pero con todo esto, aún así estaba pasando de las manifestaciones de la gloria de Dios a este valle de muerte.

Como vemos, la Biblia nos muestra a sus personajes, es más, siempre podemos ver sus claros y oscuros como también los tenemos nosotros. Nadie está exento de pasar por momentos donde nos sintamos tristes, donde pensemos que ya no nos quedan más fuerzas; tal vez es tanta la presión y la lucha que estamos viviendo como si quisiéramos morir. Es por eso que las Escrituras hablan de que aquello que se escribió fue para nuestra instrucción, para que veamos que Dios está presente a pesar de nuestros defectos y para que ellos se transformen en virtudes.

1-    Estar siempre alerta.

Debemos estar alerta porque a veces los problemas no llegan cuando las cosas andan mal, sino cuando estamos bendecidos por Dios y cuando dejamos de depender de Él. Esto no quiere decir que fue precisamente lo que le ocurrió a Elías, pero si nos puede ocurrir a nosotros que a veces el orgullo nos puede jugar una mala pasada. El que está firme, que se cuide de no caerse desde donde pudo llegar. Porque después de los momentos de victoria uno mayormente tiende a relajarse y puede darle lugar a ese orgullo que nos dice: "Esto lo hice yo". El rey Nabucodonosor dijo así y terminó comiendo pasto, así que Dios nos cuide de tales cosas. Si todo va bien debemos estar más cerca del Señor y preparados porque puede venir un contraataque espiritual.

Algunos estudiosos pueden suponer que Elías cayó en un agotamiento espiritual y esto nos hace reflexionar porque a veces uno también está sensible luego de la batalla ganada. Quien ha atravesado duros combates con fidelidad, luego necesita restauración tal como los veteranos de guerra. A lo mejor Elías pasó perfectamente todas las pruebas grandes con Acab, Jezabel, los Baales, la lluvia, pero toda esa exigencia tal vez le costó el precio de estar debilitado y ante una amenaza cayó en un pozo depresivo a tal punto de preferir no seguir viviendo. Así que debemos saber que el enemigo muchas veces enviará mensajeros para maldecirnos, para generar temor, dudas, inseguridades o pleitos, pero aunque haya ganado muchas cosas, siempre debo estar alerta y sujeto a Dios.

2-      No debemos quedarnos solos.

Elías no creía que el pueblo se hubiese convertido a Dios, luego de la victoria sobre los Baales porque en un momento dijo que él era el único que quedaba siendo fiel al Altísimo, sin embargo el  Señor le aclaró que no era así ya que habían 7000 personas más que no habían doblado sus rodillas antes los dioses paganos. Muchas veces en esos momentos de confusión uno se siente víctima y piensa que ha ayudado a todo el mundo recibiendo solo heridas a cambio. Y así huyó Elías al desierto del desánimo, dejando a su criado en Beerseba para sufrir solo. Todos sabemos que cuando la prueba nos golpea a veces tenemos la tentación a encerrarnos y aislarnos. Hay personas que dejan de congregarse, y ni siquiera quieren recibir llamados telefónicos de alguien que los quiera rescatar. Sin embargo, cuando peor nos sintamos es cuando más tenemos que pedir ayuda. La Biblia dice: "Mejores son dos que uno…,  porque si cayeren, el uno levantará a su compañero pero ¡hay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante" (Ec 4:9-10). No debemos quedarnos solos. El querer quedarse solo para poder desanimarse más no es lo que Dios quiere que haga. Las prueba no están para que las pasemos solos sino para que conozcamos más a Dios y que podamos madurar.

3.- El temor nos conduce a olvidarnos de lo que tememos.

En este pasaje se comprueba una verdad:  Elías huyó por temor a que lo mataran y termina deseando morirse, pidiendo su muerte. Debemos comprender que estas cuestiones que vienen a nuestra vida tienen como objetivo el quitar nuestros ojos de Cristo para que estemos todo el día pensando en el problema, mientras tanto nos detenemos en lo que realmente debemos hacer (Hebreos 12:2). Esto nos lleva a estar más pendientes de la circunstancia, que de nuestros hijos, de nuestra familia, nuestros estudios, el trabajo; no podemos ser buenos siervos de Dios y nada podemos desempeñar bien porque no nos concentramos en aquello que Dios nos ha encomendado a hacer; nuestra mente está cautiva por el temor, pero ¡Dios te quiere hacer libre hoy!

4.- La humildad se aprende con el quebrantamiento.

Si algo bueno podemos sacar de esta crisis de Elías, es esta expresión: "Porque no soy yo mejor que mis padres". Debajo del enebro comprendió que él no era mejor que los demás. A veces las pruebas o nuestros fracasos nos hacen entender lo mismo. El profeta en su crisis se dio cuenta que era tan vulnerable como el resto de los mortales. Los desiertos enternecen el corazón, nos enseñan humildad y hacen que seamos menos implacables para con los demás. La palabra humildad proviene de "humus" que significa tierra; entonces la verdadera humildad es reconocer que somos tierra. El cristiano maduro por su caminar con Cristo, debería evidenciar este fruto que es la humildad la cual  nos lleva a ser perdonadores y no condenadores. El cristiano maduro ama, el inmaduro condena.

No en vano la Palabra de Dios encarga la restauración a los espirituales. En Gálatas 6:1-2 dice: "Si alguien ha caído, vosotros que sois espirituales, restauradle". La restauración no es una tarea para cualquiera sino para los cristianos maduros. Luego dice: "Considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado", no sería nada  coherente que uno juzgue al otro cundo uno mismo también puede caer y necesite de la gracia de Jesús. Si estar debajo del enebro nos lleva a tener un corazón más tierno,  ser menos implacables con los demás, entonces sea bienvenida la prueba porque es Dios que está tratando con nuestra vida en lo profundo y nos está enseñando el verdadero amor.

5.- La depresión espiritual.

También dice este pasaje que Elías se durmió debajo del enebro, este es un síntoma característico de depresión. Es muy frecuente este tipo de cuadro, donde vemos personas que no se quieren levantar de su cama y duermen todo lo que pueden. Elías en medio de la prueba, decidió dormir. Sin embargo, la Biblia nos marca mucho la importancia de velar, de estar despiertos espiritualmente en contraste con el de estar dormidos, ajenos a la voluntad de Dios y a la comunión con el Espíritu Santo.

Cuando estés triste, desanimado o cansado, ¿cuál va a ser tu actitud?.

El modelo perfecto de Jesús. San Lucas 22:39-46. Dice que Jesús encontró a sus discípulos durmiendo a causa de la tristeza. En el evangelio de Mateo, el Señor le dice a sus discípulos: "Mi alma está muy triste hasta la muerte". Esto quiere decir que Jesús también estaba triste, porque era su última noche, ya que luego vendría la cruz, su relación con el Padre se vería interrumpida a causa de nuestros pecados. Él tenía motivos para estar triste, y sus discípulos también, sin embargo Jesús en su agonía oraba más intensamente; Él se aferraba más al Padre, clamaba a tal extremo que hasta gotas de sangre caían de su frente. Los discípulos que estaban tristes se durmieron, tal como Elías, se durmieron en el desánimo, en ese abandono que produjo en ellos tal situación. Es por eso que nos hacemos esta pregunta: ¿Qué vas a hacer cuando estés triste?.

Puedes dormirte espiritualmente, alejarte de Dios, distraerte con el mundo, pero cuidado porque el Señor te dice: "Velad y orad para que no entréis en tentación". El Señor bien sabe que en el desierto el diablo querrá tentarte al igual que lo hizo con Él. Y en ese momento de crisis cuando uno está confundido, tiene miedo, está como Elías desanimado y deprimido, viene como una voz a nuestros oídos para hundirnos y decirnos que ya estamos perdidos, mejor cedamos a la tentación. El apóstol Santiago dice, si estamos en aflicción, entonces hagamos oración (Santiago 5:13). En los momentos de dificultad es cuando más tenemos que buscar al Señor para encontrar la verdadera respuesta!.

6.- Levántate y come de la Palabra de Dios.

El Señor nos fortalece cuando estamos cansados y en su misericordia nos ayuda. Tal como con Elías, que le mandó una palabra despertándolo y le dijo: "Levántate y come" Y  a causa de esa comida, fue fortalecido. ¡Dios también tiene una comida para ti hoy, que también te renovará las fuerzas para llegar a tu destino! Esa comida es su palabra, para los momentos donde uno está confundido, desanimado y deprimido. Allí es cuando Dios nos quiere hablar al corazón para despertarnos y levantarnos. La palabra de Dios es aquello que nos sostiene en medio de la dificultad e infunde fe a nuestra alma.

Esa comida nos dará fortaleza para atravesar el desierto de la prueba como le ocurrió a Elías que caminó 40 días completando el tiempo de la prueba y llegó finalmente al monte de Dios.

En 1 Reyes 19:9  dice que Elías se refugió en una cueva y Dios le preguntó: "¿Qué haces aquí Elías?". Dios no quiere que estemos metidos en la cueva, sino que cumplamos con nuestro ministerio y nuestro destino.
Luego Dios se presentó en un silbo apacible y fue cuando Elías se cubrió la cabeza en señal de temor y reverencia. Dios quería revelarse nuevamente a la vida de Elías.

Si te encuentras en alguna prueba, necesitas tener nuevamente un encuentro con la presencia del Señor. Necesitas volver a resplandecer, porque todavía no es tiempo de bajar los brazos. Elías estaba en la cueva del desánimo y Dios tenía preparados reyes y profetas a los cuales tendría que ungir, aún el mismo Elíseo todavía no había aparecido en su camino. 

Tal ves en estos momentos de dificultades no comprendas, el amor tan grande que Dios tiene para ti, pero el esta a tu lado para consolarte, para ayudarte, y levantarte. El te dice mira que te mando que te esfuerces y seas valiente, tiene que salir de tu cueva, por que faltan muchos planes por concretarse, no temas ni desmayes porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. En tu vida también hay cosas maravillosas que aún no se concretan y Dios quiere manifestar su poder en ti. También hay personas a las cuales tu vida les va a impactar y a muchos seguramente podrás ayudar, pero en este tiempo es necesario que te despiertes, te levantes y comas.

Ora para estar alerta y cuidar lo que Dios te dio. No te quedes solo, sino comparte tu vida con quienes te edifican espiritualmente y verás, que salir de la cueva no es tan difícil. Sigue el perfecto ejemplo de Cristo que a pesar de haber atravesado por la prueba más dura, se aferró fuertemente al Padre y venció para siempre.

"Levántate y come, porque largo camino te resta".1 Reyes 19:7


viernes, 21 de octubre de 2011

¿NECESITAS AYUDA?

 CLAMA A MÍ.




"Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces". 

Jeremías 33:3


Significado de Clamor: gemir, gritar, exclamar, pedir, rogar, suplicar, implorar.




Hoy quiero hablar  de un hombre de Dios (profeta), llamado, Jeremías cuya labor  fue llamar al arrepentimiento al reino de Judá y principalmente a los reyes Josías, Joacim o Joaquim, Sedequías  debido al castigo impuesto por Jehová, de que serían conquistados por los caldeos si no volvían su corazón hacia Dios. Su vida como profeta se caracterizó por soportar con una férrea entereza los múltiples apremios y acusaciones que sufrió a manos de estos reyes y de los principales de Israel, desde azotes hasta ser abandonado en una cisterna (pozo), la  cual se encontraba en el patio de la cárcel, privado de libertad, pero el creador del cielo y la tierra, el que le dio forma para fundarla sobre sus bases, el que promete y cumple su palabra, el que no da su brazo a torcer, le dice clama a mí y yo te responderé, no importa que existan cadenas, Dios las rompe. No importa el problema tan grande que puedas tener, el creador del cielo y la tierra lo resuelve. Dios no tiene que ver en qué situación estés, solo te dice clama (Grita a gran voz) y yo te responderé.

Hoy en día cuando nosotros clamamos al Señor, el nos responde desde el cielo. No podemos desmayarnos por haber encontrado un callejón sin salida; porque los pensamientos de Dios son más altos que nuestros pensamientos, el hará cosas grandes y ocultas que uno no conoce.

Por ejemplo cuando el pueblo de Dios sale de Egipto y el faraón va tras los hebreos  ellos aparentemente están sin salida pues tienen al frente el mar y a espaldas a los egipcios, no había salida aparentemente pero en DIOS todo es posible. Éxodo  14: 21-22.  Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a  su izquierda.

Quien iba a saber que Dios había preparado un camino abajo del mar, ni el pueblo de Israel podía imaginar lo que Dios ya había preparado de antemano, y los soldados del faraón menos se imaginaban, lo que Dios ya había destinado.  El pueblo de Israel pensó que los soldados del faraón ya los llevaría como esclavos, y los soldados del faraón ya pensaban llevarlos a trabajar. Pero Dios tenía preparado ya el camino debajo del mar.

Cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto y tenían necesidad de tomar agua, encontraron un estanque pero de agua amarga, pero quien se iba a imaginar que el árbol que se encontraba al lado del estanque, endulzaría el agua. Éxodo 15: 23-25  Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? ;  Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó. Cuando nosotros no tenemos plan, Dios ya tiene los planes preparado para nosotros.

 El Señor Jesucristo dice “yo soy el camino, y la verdad, y la vida” S. Juan 14:10. Cuando nosotros no tenemos camino, Jesucristo es nuestro camino. Cuando oramos y clamamos,  Dios prepara todo lo que nosotros necesitamos. Por ejemplo el milagro en las bodas de  Cannán, quien se iba a imaginar, que Jesucristo iba a convertir el agua en vino.  S. Juan 2: 7-9 Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo. María pidió a Jesús este favor, y Jesús escucho este favor. Nosotros no podemos sacar un veredicto de Dios, porque el Dios, y no piensa como ser humano.

También tenemos el milagro en Lázaro que resucitó al 4 día después de muerto, quien se iba a imaginar,  las hermanas de Lázaro  solo lloraban y se lamentaban por la pérdida de su hermano, y luego que reclaman a Jesús porque no llego a tiempo, mas sin embargo el no fue a consolar, sino fue a decir Lázaro sal de ahí. S. Juan 11: 43-44 "Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir."

  ¿Por cuál de estas situaciones estas pasando?

- Te sientes dentro de un pozo donde reina la obscuridad, y no puedes ver con claridad  la  respuesta a tu problema.
- Quizás  te  encuentras entre el mar y los egipcios (entre la espada y la pared). Y dudas avanzar para poder alcanzar la victoria.
-  Tal vez te acaban de dar a tomar un trago amargo, y  con desesperación anhelas  que se convierta en agua dulce.
- A lo mejor ha llegado a tu hogar la escases económica,  y solo  un milagro de Dios podría solucionar tu necesidad.
- El  colmo, llevas días o quizás semanas llorando algo que crees ya perdido  porque Dios no te contesto a tiempo.

No te rindas,  te invito en este preciso momento    ¡Clama a Dios!

El  tiene respuestas grandes y ocultas que el hombre no se puede imaginar, Jesucristo es el que salva al hombre, es el que da vida, y es el que todo lo puede. El Señor tiene algo grande para tu vida, lo que necesitas es que seas persistente en lo que quieres. Que no te limites porque Dios no está limitado, solo clama y espera su repuesta.

Creer que Dios ha terminado, que ya hemos llegado a dónde íbamos a llegar, es limitar a Dios que siga obrando en tu vida, quiere hacer cosas grandes en ti. Dios aun no ha terminado, el nunca te dejara hasta lograr lo que se ha propuesto hacer en tu vida. Tú eres su principal proyecto, hay algo grande para ti, se perseverante, la victoria esta cuando se lucha hasta el final. JESUCRISTO no fallara en nada de lo que el te ha prometido. Las cosas grandes son para los que le creen , claman y confían en su palabra. 

Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. Jeremías  33:3

Mira y escucha estos vídeos cada uno tiene algo especial para ti no te arrepentirás.






                                                                                   





martes, 18 de octubre de 2011

HOY ES TIEMPO DE LEVANTARSE.

HOY ES TIEMPO DE LEVANTARSE.







Hay bendiciones en estos días que están tratando de alcanzarte. Sé que diariamente escuchamos ministros y diferentes personas decirnos que tan mal están las cosas, que se está poniendo peor y que Satanás es más terrible hoy que antes. Todo esto puede ser verdad pero no hay que perder la mirada en la palabra del Señor  que dice:



Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.  Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria. Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Isaías 60:1-3

Ahora date cuenta lo que el profeta dice:

  1. Levántate y resplandece (Tiempo de alabar al Señor).

  1. Tu luz ha venido (luz es revelación) Conoce quien eres en Cristo Jesús y la Victoria QUE EL YA HA HECHO posible para ti.


  1. La Gloria ha nacido en ti, no ha sido puesta sobre ti, pero ha nacido en ti. Su unción está en ti. Es la unción que dice Mateo 18:18.  De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

  1. Date cuenta que cuando todo esto sucede, "TINIEBLAS CUBREN LA TIERRA" y "OBSCURIDAD LAS NACIONES" este no debe ser motivo para que retrocedas, si no para que te levantes. Es tiempo "mira lo que haces". (Se pondrá oscuro, pero la gloria se aumentará…" La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos. Hageo 2:9 ).


  1. El tiempo ha llegado para que experimentes tu victoria, cuanto más oscuros sean los días  más grande será la gloria de Dios, vendrá el gozo, la paz, tus deudas serán  pagadas, tendrás el carro que quieres o la casa que necesitas, pero tienes  que accionar y no parar. El hombre puede intentar  hacer más  lenta tu victoria  pero no te puede parar. Satanás puede tratar de disminuir tu velocidad interfiriendo, pero tampoco te puede parar.
·         1 Juan 4:4 “porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”.

·         1 Juan 5:4 “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”.

Hoy te digo amigo(a), hay un nuevo amanecer para ti, no mas tinieblas, no mas oscuridad, el señor hace resplandecer su gloria sobre ti. Es momento de levantarte y adorar al Señor Jesucristo quien ha intercedido por ti, él es quien te da la victoria ahora, no dudes mas, cree y resplandece.